Ir al contenido principal

Procura traerme de vuelta por Alejandra Nuñez.






Es de tarde, aunque me encantaría que fuera un cielo estrellado y oscuro quien acompañe éstas letras, no toca hoy.

Te escribí ayer, esperanzado de conseguir una respuesta, de saber de ti por medio de lo que expresas en letras, pero no fue así, aún a día de hoy espero respuesta, hoy soñé contigo, no recuerdo que eras ni como te veías, sé que eras tú porque te siento, porque te sé, porque descifré aún estando contigo el extraño lenguaje que bombeas cuando tu corazón late, no recuerdo que soñé, solo recuerdo que fue contigo, y me levanté curiosamente sobresaltada, me encontré con una verdad que me mancha el presente, y es que no estás conmigo, no estás aquí.

El pasado se encargo de jalarte hacia él, absorbió parte de ti, y solo me dejo cenizas de la llama que encendíamos juntos, no hace mucho, espero volverte a encontrar hoy, de éste lado de la dimensión que nos separa, espero y reencontrarme en un futuro contigo, que la fuerza que te mueva a volver sea la misma que te obligó a quedarte aún cuando morías a mi lado, sé que no fuiste tú quien decidió marcharse, pero aún así te culpo a día de hoy. Es porque soy así, torpe, terca, nada pacífica y bastante tonta.

Espero encontrarte tal y como te recuerdo, porque así fuiste mío, porque así te sueño aún, no quiero encontrarme con alguien que no sea a quien hoy por hoy enloquezco por solo recordarla. Si llegas a aparecer por aquí, procura traerme de vuelta...

Comentarios

Entradas populares de este blog

Voltearás a verme por Andrés Miquilena

Algún día voltearás a verme, lo sé. Ese día llegará, quizá y no sepa cuando ni cual será la razón por la cual voltees, sé que me mirarás, que entraré en tus ojos, que se te hará difícil ignorarme y mi alma te dirá la firmeza de éste amor en el cual hoy no crees, sé que al mirarme notarás la ausencia que te hago, que aunque no me conozcas aún, lamentarás el hecho de no hacerlo, así es la vida, así son los ojos, así es el amor, entra sin avisar y sin avisar también dispara. Aquí estaré esperando el cruce de tu mirada y la mía, estaré vigilando tus pupilas, me conocerás por la mirada, me reconocerás de otras vidas, de aquella vida que ayer vivimos, que hoy no quieres volver a mirar, pero que indistintamente de lo que quieras o no, lo harás, voltearás porque te lastimaran, porque sabrás que nunca debiste partir, que estabas conmigo y aunque habían cosas que te herían, era yo quien lograba sanarte, añorarás cada instante, cada segundo que tardamos vendando tus heridas. Voltearás...

Una campeona paralímpica pedirá la eutanasia tras competir en Río.

M arieke Vervoort tiene 37 años y una enfermedad degenerativa que la tiene paralizada de cintura para abajo.  La belga, campeona en Londres 2012, ha saltado al primer plano de actualidad al confesar que pedirá el suicidio asistido una vez concluya su participación en Río 2016. "Río es mi último deseo, espero acabar mi carrera con un podio. Comienzo a pensar en la eutanasia. Pero, a pesar de mi enfermedad, he vivido lo que otros solo pueden soñar", ha señalado en una entrevista concedida a Le Parisien. La belga ha estado ligada toda su vida al deporte. No obstante, fue dos veces campeona del mundo de triatlón y llegó a participar en el famoso Ironman de Hawaii. En 2008 fue diagnosticada con una enfermedad que acabaría postrándola en una una silla de ruedas. Superó las trabas psiclógicas y se agarró al deporte y la competición adaptando su vida a nuevas metas. "Cuando me siendo en mi silla de carrera, todo desaparece. Expulso todos los pensamientos oscuros,...

Grietas

Un hombre cargador de agua de India tenía dos grandes vasijas que colgaban a los extremos de un palo y que llevaba encima de los hombros. Una de las vasijas tenía varias grietas, mientras que la otra era perfecta y conservaba todo el agua al final del largo camino a pie desde el arroyo hasta la casa de su patrón; en cambio cuando llegaba, la vasija rota solo tenía la mitad del agua. Durante dos años completos esto fue así diariamente, desde luego la vasija perfecta estaba muy orgullosa de sus logros, pues se sabía perfecta para los fines para los que fue creada. Pero la pobre vasija agrietada estaba muy avergonzada de su propia imperfección, y se sentía miserable porque solo podía hacer la mitad de todo lo que se suponía que era su obligación. Después de dos años, la tinaja quebrada le hablo al aguatero: -“Estoy avergonzada y me quiero disculpar contigo porque debido a mis grietas solo puedes entregar la mitad de mi carga y solo obtienes la mitad del valor que deberías recibir.” ...